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Congreso de Jalisco Analiza Implicaciones de la Doble Nacionalidad para Mexicanos en el Extranjero

Guadalajara, Jalisco, a 6 de octubre de 2026.- El Congreso de Jalisco abrió un espacio de análisis sobre las implicaciones de la doble nacionalidad y los derechos políticos de los mexicanos residentes en el extranjero, particularmente ante la propuesta de reforma constitucional que plantea establecer requisitos relacionados con la nacionalidad para quienes aspiren a determinados cargos públicos.

Durante la Mesa de Análisis “La Doble Nacionalidad y los Ciudadanos Mexicanos Residentes en el Exterior”, legisladores, representantes de organizaciones migrantes y especialistas intercambiaron puntos de vista sobre los posibles alcances de la reforma y sus efectos para las comunidades mexicanas que viven fuera del país. El encuentro fue registrado en la agenda oficial del Congreso de Jalisco para este 6 de octubre.

En la reunión participaron la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso de Jalisco, Alondra Getsemany Fausto de León; Avelino Meza Rodríguez, secretario general de Fuerza Migrante; Alma Neri López, representante de dicha organización en Jalisco, y Josué Daniel Aguilar Guillén, director del Migrante del Ayuntamiento de Morelia, entre otros participantes.

Uno de los principales puntos de discusión fue la necesidad de analizar la doble nacionalidad a partir de la realidad de millones de mexicanos que viven en el extranjero, pero que mantienen vínculos familiares, económicos, culturales y sociales con sus comunidades de origen.

Durante su participación, Josué Daniel Aguilar Guillén planteó que el debate no debe limitarse a determinar cuántas nacionalidades puede tener una persona, sino a comprender qué significa ser mexicano en una sociedad marcada cada vez más por una realidad binacional y transnacional.

En este contexto, recordó los antecedentes de la migración mexicana hacia Estados Unidos y mencionó procesos como el Programa Bracero, así como la reforma constitucional de 1997, que permitió a mexicanos por nacimiento adquirir otra nacionalidad sin perder la mexicana.

Bajo esta perspectiva, señaló que contar con una segunda nacionalidad no implica necesariamente una doble lealtad, especialmente cuando ésta es resultado de procesos migratorios que han involucrado a familias enteras durante generaciones.

Una de las ideas centrales expuestas durante el encuentro fue que “México no termina en su frontera territorial”, en referencia a los vínculos que mantienen los mexicanos residentes en otros países con sus familias y comunidades de origen, más allá de las aportaciones económicas que realizan mediante las remesas.

Por su parte, Fuerza Migrante llevó a la mesa su postura respecto a la reforma. La organización ha señalado que la posesión de una segunda nacionalidad no debe considerarse, por sí misma, como evidencia de falta de compromiso con México.

La organización también ha planteado que, en caso de buscar mecanismos para prevenir conflictos de interés o posibles injerencias extranjeras, éstos pueden analizarse mediante aspectos como transparencia, patrimonio, financiamiento y relaciones con gobiernos extranjeros, en lugar de considerar únicamente la nacionalidad.

El debate se desarrolla en un contexto en el que la propuesta de reforma constitucional plantea modificar los artículos 82, 116 y 122 para establecer requisitos relacionados con la nacionalidad de quienes aspiren a la Presidencia de la República, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. El Congreso de Jalisco informó que el tema fue analizado precisamente a partir de sus implicaciones para los mexicanos con doble nacionalidad, particularmente quienes radican en Estados Unidos.

Para entidades con una amplia tradición migratoria, como Jalisco y Michoacán, la discusión adquiere especial relevancia debido a los vínculos que mantienen sus comunidades con mexicanos residentes en Estados Unidos.

Más allá del contenido específico de la reforma, el encuentro puso sobre la mesa una discusión de mayor alcance: cómo debe responder el Estado mexicano ante una ciudadanía que, aun viviendo fuera del territorio nacional, continúa vinculada a la vida familiar, económica, social y política de México.

Así, el debate sobre la doble nacionalidad plantea el reto de encontrar mecanismos que permitan proteger los intereses nacionales y prevenir posibles conflictos de interés, sin dejar de considerar la realidad de millones de mexicanos que desarrollan su vida entre dos países.