Mezcal MataVerde: tradición, variedad y una propuesta para disfrutar el mezcal
Una propuesta que apuesta por la variedad de mezcales y las botellas personalizadas para acompañar momentos especiales.
El mezcal forma parte de una tradición que ha trascendido generaciones y que, con el paso del tiempo, ha encontrado nuevas maneras de acercarse a distintos públicos. En ese universo se encuentra Mezcal MataVerde, una propuesta hecha por Yunuen Garrido Barragán, dedicada al mezcal y sus derivados que busca distinguirse a través de la variedad de sus productos y la posibilidad de personalizar sus botellas.

Uno de los principales atractivos de MataVerde son precisamente sus botellas personalizadas, una alternativa que permite convertir una botella de mezcal en un detalle pensado para una ocasión particular. A ello se suma una oferta variada de mezcales, con la intención de atender diferentes gustos y momentos de consumo.
La personalización también abre la posibilidad de incorporar el producto a celebraciones, reuniones, regalos o acontecimientos especiales, haciendo que una bebida tradicional pueda adquirir un significado particular para quien la recibe.
La marca cuenta además con varios puntos de venta, una característica que permite ampliar su alcance y acercar sus productos a consumidores interesados en conocer y disfrutar diferentes propuestas alrededor del mezcal.
Más allá de ser una bebida, el mezcal representa una forma de convivencia y una expresión de la cultura mexicana. Es parte de las reuniones, las celebraciones y esos momentos que se comparten alrededor de una mesa. Bajo esa perspectiva, MataVerde busca formar parte de esas experiencias ofreciendo un producto que puede disfrutarse tanto en ocasiones especiales como en encuentros cotidianos.

Con una propuesta basada en la variedad y la personalización, Mezcal MataVerde continúa construyendo una identidad propia dentro del mercado, acercando una bebida de tradición mexicana a consumidores que buscan opciones diferentes para compartir o regalar.
Su filosofía puede resumirse en un mensaje sencillo y muy mexicano:
“Para todo mal, mezcal. Para todo bien, también. Que jamás te falte un buen mezcalito.”



